El 15 de mayo la Comisión Europea lanzó la Recomendación 2019/794 relativa a un plan coordinado de control para establecer la presencia de determinadas sustancias que migran desde los materiales y objetos destinados a entrar en contacto con alimentos. El plan, que entró en vigor el pasado 1 de junio, debe ser ejecutado por los Estados Miembros y establece que, además de los controles en el punto de importación, se deben llevar a cabo controles de mercado, incluidos muestreos en puntos de venta al por mayor y de distribución.

Las sustancias especificas a las que hace mención el documento de la Comisión Europea son las aminas aromáticas primarias, fenol, bisfenol A, bisfenol S, ftalatos, compuestos fluorados, metales, formaldehído, melamina y el parámetro de migración global. Los tres últimos parámetros se relacionan directamente con los artículos fabricados con fibra de bambú. Esta preocupación por parte de las autoridades está totalmente fundada ya que se ha detectado un aumento significativo en los últimos meses de retiradas de mercado de este tipo de artículos debido a una excesiva migración de formaldehído. Hay que tener en cuenta que, aunque el material mayoritario es bambú pulverizado (50-60%), el 20% de su composición son resinas plásticas (p.e. melamina-formaldehído), que hace que los calificativos “sostenible” y “natural” puedan no ser del todo acertados.

Es de esperar que la información que se obtenga de este plan se utilizará para determinar la posible necesidad de adoptar futuras medidas para proteger la salud del consumidor. Desde Sigillum Knowledge Solutions seguimos estrechamente estas noticias con el objetivo de ayudar a nuestros clientes a reducir los riesgos asociados a  sus productos.

Más información:

https://eur-lex.europa.eu/legal-content/ES/TXT/PDF/?uri=CELEX:32019H0794&from=ES